SER, ESTAR Y VALIDAR

LA CLAVE DE LA EDUCACIÓN EMOCIONAL CON NUESTROS HIJOS/AS:

SER, ESTAR Y VALIDAR

SER tu mismo/a, coherente con tus propios valores y con tus propias acciones. Si eres auténtico, serás referente auténtico y esto se traduce en educar para la autenticidad, no para gustar. Y por más evidente que parezca, no es cosa fácil ya que a menudo nos puede más el «quedar bien» que lo que nosotros deseamos o lo que nuestro hijo/a esté sintiendo.

ESTAR implica presencia. No es una cuestión de tiempo ni de buena o mala calidad, estar implica ser consciente de donde estamos, implica presencia física y mental. Nuestros hijos e hijas necesitan mucho rato de juego y mucho tiempo compartido con sus personas referentes para poder fomentar el vínculo afectivo y sentirse en un entorno cómodo y seguro. De esta manera les va a ser más fácil actuar desde el respeto y la confianza y no desde el miedo o la inseguridad. La presencia implica interés por sus intereses, indagar en sus pensamientos y en sus conductas, implica conexión con nuestros hijos e hijas. Este estar, esta presencia y esta conexión serán las herramientas que permitirán que el vínculo que establecemos se haga fuerte y se pueda mantener a lo largo de nuestra vida.

VALIDAR su manera de ser. Aceptar nuestros hijos/as tal como son. Espectacularmente maravillosos/as e increíbles. Tus hijos/as, igual que los míos, son perfectos tal y como son y les vamos a hacer un gran favor si les permitimos que sean como son y no como nos gustaría que fueran. Esto significa aceptar que no se comporten como queremos, que no nos hagan tanto caso como nos gustaría – o como necesitaríamos – que reaccionen de manera muy diferente a nosotros en la mimsa situación, que no entiendan las cosas igual que nosotros, que tengan diferentes ideales u opiniones y que, en definitiva, les aceptemos simplemente por el hecho de ser personas. Personas que sienten y, por lo tanto, validemos que está bien lo que sientan aunque no lo compartamos. Seamos referentes en cómo pueden desarrollar y mejorar sus habilidades para que puedan salir airosos de situaciones complejas. Porque se van a encontrar con estas situaciones y esto les hará crecer siempre que no les sobreprotejamos. Validemosles tal y como son, validemos que no podemos cambiarles y que no lo necesitamos, ellos/as necesitan referentes que les acepten para poder vivir plenamente y no reprimiéndose para ser aceptados/as.

Laura Bernà